lunes, 2 de abril de 2018

DATO CURIOSO Y ESTRESANTE ANTES DEL PARTIDO

En primer término la delegación de Deportivo Unión llegó en cuenta gotas al Estadio Alcuaz de General Madariaga. Un imprevisto, una pinchadura en la ruta retrasó al equipo, pero de todos modos estaba en término para la hora del inicio del partido. Lo único malo era que le acortaba los tiempos para los trabajos de entrada en calor y elongación de sus jugadores.
Pero lo más grave era la falta de cobertura médica para el encuentro. Los dirigentes y colaboradores de San Vicente debieron correr contra reloj, ante el tiempo cedido por el árbitro ayacuchense Lucas Gualdieri, para que apareciese el facultativo.
El Doctor Ochoa, contactado y comprometido con el club pinamarense desde el día martes 27, nunca apareció. Tal vez tuvo una urgencia, está muy bien, pero por lo menos notificarle a las autoridades de su ausencia y de esa manera no comprometer el espectáculo y darle tiempo a la institución para buscar un reemplazante.
Los teléfonos celulares ardían en el estadio en búsqueda de algún médico en la zona, los nervios se apoderaban de la gente de San Vicente, hasta que por fin se consiguió a personal médico y ambulancia de Madariaga.
Solucionado el inconveniente el partido arrancó con media hora de retraso.